Cucharas con especias para invierno ayurveda

Cambios de Invierno

Como ya hemos visto antes, en Ayurveda es igual de importante lo que comemos y nuestras rutinas, como aquello que nos rodea y que está fuera de nuestro control: el clima, las horas de luz, la estación del año y la cualidad del ambiente. Cada uno de estos cambios de invierno influye en el equilibrio de los tres doshas y en la manera en que nuestro cuerpo y nuestra mente responden al entorno.
En India existen seis estaciones divididas en dos grupos —las lunares y las solares— y cada una tiene un impacto específico en nuestra fisiología. Para quienes vivimos en otras latitudes, resulta esencial reinterpretar estas indicaciones para ajustarlas a la climatología local.

En este caso vamos a centrarnos en los cambios que trae el Invierno en nuestro entorno. Esta estación, que muchas veces asociamos solo al frío, tiene una riqueza de matices que afectan directamente a la vitalidad, a la digestión, a los doshas y, por supuesto, a nuestras rutinas. Comprender qué trae el invierno nos permite alinearnos mejor con él y fortalecer nuestro bienestar durante estos meses propicios.

Durante el invierno, el frío, la humedad y la reducción de horas de luz se convierten en protagonistas. Este ambiente favorece naturalmente el aumento de Kapha Dosha, compuesto por tierra y agua. El cuerpo tiende a volverse más lento, más estable y más propenso a acumular, ya sea energía, líquidos o toxinas. Esta acumulación es parte del ciclo natural, pero cuando no lo tenemos en cuenta, puede llevar a sensación de pesadez, congestión o cansancio.

Por otro lado, el invierno también influye en Vata Dosha, sobre todo en aquellos días en que predomina el frío seco y el viento. Vata, compuesto de aire y éter, se desequilibra fácilmente con las bajas temperaturas, provocando sequedad, insomnio, dispersión mental o tensión en el sistema nervioso. Esta alternancia entre humedad fría (que incrementa Kapha) y frío seco (que irrita Vata) hace del invierno una estación especialmente interesante desde la mirada ayurvédica.

En paralelo, el fuego digestivo —Agni— suele fortalecerse durante esta estación, ya que el cuerpo necesita más calor interno para compensar el frío externo. Esto, bien aprovechado, puede ser muy beneficioso. Esto nos va a ayudar a mantenernos activos, en invierno es cuando nuestro cuerpo está más resistente así que no debemos dejarnos llevar por la tendencia Kapha de la inactividad y la pasividad.

Comprender estas características del invierno es esencial para adaptar nuestras rutinas y alinearlas con nuestra propia constitución. Los paisajes desnudos, el silencio de la naturaleza y la introspección que trae esta estación nos recuerdan la importancia de recogernos, nutrirnos y restaurar aquello que se ha desgastado durante el año. Conociendo cómo se comportan nuestros doshas en invierno, podemos adaptar nuestra alimentación, nuestras actividades diarias y nuestros autocuidados a este momento del ciclo natural.

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